¡Hola! Soy Tereza y soy de Grecia. Durante los últimos meses he estado viviendo en Barcelona, donde participo en el European Solidarity Corps en FCV.
Barcelona es una ciudad llena de vida, colores y gente, donde siempre hay algo nuevo que descubrir o algo que hacer. Quizás por eso también me recuerda mucho a Atenas. Aunque estoy en un país diferente, nunca sentí que tuviera que empezar desde cero. Adaptarme a la vida cotidiana y a la cultura fue algo bastante natural.
Vivir cerca del mar cambia completamente la vida diaria. En unos quince minutos puedes estar en la playa, algo que hace que la vida sea más tranquila y ayuda mucho a desconectar, recargar energías y volver a encontrar el equilibrio.
Al mismo tiempo, mi experiencia en FCV me da la oportunidad de conocer de cerca cómo funciona una organización de la sociedad civil en otro país. Habiendo trabajado también en una ONG en Grecia, es muy interesante intercambiar ideas, conocer diferentes enfoques y adquirir nuevas experiencias que me ayudan a crecer tanto profesional como personalmente. Además, el contacto con personas de diferentes países y culturas hace que esta experiencia sea aún más especial.
Por supuesto, no todo es perfecto. El verano en Barcelona es... un pequeño reto. La humedad hace que el calor se sienta más intenso que en Grecia y el hecho de que muchas casas no tengan aire acondicionado es algo a lo que todavía estoy intentando acostumbrarme.
Aun así, tengo muchas ganas de ver qué traerán los próximos meses y todo lo que todavía me queda por aprender, vivir y compartir.




