El pasado 8 de julio la Fundació Catalunya Voluntària participó en un evento muy especial: la jornada ‘Hacia una estrategia catalana del voluntariado 2030’, en el Parlament de Catalunya.
El acto, organizado por la Federació Catalana del Voluntariat Social-FCVS, celebró los 10 años de la aprobación de la Ley Catalana del Voluntariado y del Asociacionismo, animó a las entidades de voluntariado presentes a continuar su trabajo e informó de los once desafíos del voluntariado comunes en toda Europa.
El acto, Inaugurado por el Presidente del Parlamento y concluido por la Secretaría de Asuntos Sociales e inclusión del Gobierno de la Generalitat, recordó el valor transformador e innovador del voluntariado, su impacto comunitario y como garante de los derechos humanos y de la democracia, sirviéndonos para celebrar de manera institucional el trabajo de un sector (el tercero, concretamente) que, a pesar de su discreción y humildad ayuda a 2 millones de personas sólo en Cataluña, incluyendo a las más personas más vulnerables.
La jornada reunió a representantes políticos y de entidades de voluntariado (la gran mayoría), incluyendo el Centro Europeo del Voluntariado y la Plataforma del Voluntariado de España, junto a representantes de universidades y empresas que llevan a cabo programas de voluntariado.
Escuchamos algunas de las reivindicaciones históricas del sector, como son dar más visibilidad a la labor de personas voluntarias y entidades, asegurar más financiación para dar continuidad a los programas, y otras más nuevas, como poder acceder a los datos del sector, o contar con un reglamento para implementar la ley de hace ya 10 años.
Escuchamos algunas preocupaciones ‘clásicas’, como la falta de relevo generacional, las dificultades para involucrar a la gente joven o el aumento del individualismo, así como otras más nuevas, como son los riesgos de las tecnologías y de la inteligencia artificial.
Queremos destacar dos comentarios realizados por el representante de las universidades: crear proyectos de microvoluntariado para alentar la participación de jóvenes y reconocer que el egoísmo individualista, y no la solidaridad, marcan el ritmo de las universidades (espacios donde se concentran el mayor número de gente joven adulta), así como el comentario de la vocal de alianzas y proyección internacional de la FCVS, de reconocer el voluntariado como un derecho para superar cierta percepción social según la cual el voluntariado puede verse como un privilegio al alcance de pocas personas, lo que es una reivindicación histórica de la FCV.
En el acto final del evento, de forma simbólica, 11 representantes de 11 destacadas entidades catalanas leyeron los 11 retos de la Estrategia Europea por el Voluntariado, que son:
1. Prevención y respuesta ante las emergencias
2. Un voluntariado feminista
3. Un voluntariado accesible e inclusivo
4. Compromiso con el cambio social
5. Protagonismo del voluntariado en la comunidad
6. Cuidar al voluntariado
7. El voluntariado en el ámbito rural
8. Independencia y sostenibilidad del tercer sector
9. Cohesión y colaboración
10. Generar conocimiento y cultura del dato
11. Desarrollo normativo, reconocimiento del voluntariado y acreditación de las competencias adquiridas a través de la acción voluntaria.
La jornada finalizó con el compromiso de 4 membres del Parlament de Catalunya, de los 4 partidos políticos con más representación, trabajar con las entidades para conseguir estos desafíos.
Para más detalles sobre los retos, pueden acceder al manifiesto en este enlace (en catalán).
Para más información, pueden consultar la notícia de la jornada y una galeria de fotografías en este enlace (en catalán).
Lluc Martí






