Zoel Isla Pérez llegó a Graz, Austria, en septiembre para comenzar su voluntariado con el Cuerpo Europeo de Solidaridad. Desde entonces, colabora en una escuela alternativa, donde ha descubierto otra forma de enseñar y aprender, y ha conocido a personas que le han ayudado a sentirse parte de la ciudad desde el principio. Después de casi dos meses de proyecto con LOGO, comparte con nosotros cómo son sus días, qué está aprendiendo de los niños y profesores y cómo está viviendo sus primeros meses lejos de casa.

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Cuando supe que me iba a Austria, nunca habría imaginado que viviría una experiencia tan bonita. Mi proyecto de voluntariado acaba de empezar, pero ya siento que ha sido la decisión adecuada en este momento de mi vida.

Estoy colaborando en una escuela alternativa que utiliza un método de enseñanza que nunca había experimentado. Al principio estaba un poco nervioso porque no sabía si me sentiría cómodo con esta forma de trabajar. Sin embargo, en cuanto entré en las aulas, me di cuenta de que es una experiencia de aprendizaje increíble, tanto para los alumnos como para los profesores y todas las personas que participan en ella.

Mis compañeros se esfuerzan mucho para que los niños disfruten mientras aprenden, y eso marca una gran diferencia. Cada día hablamos sobre cómo se organizará la jornada y qué actividades tenemos previstas, compartimos ideas sobre temas que podríamos trabajar más adelante y, durante las clases, ayudo en todo lo que puedo. Y, sinceramente, yo también estoy aprendiendo muchísimo.

Además de participar en las actividades dentro del aula, también puedo ayudar en el jardín de la escuela. Me ha sorprendido descubrir lo terapéutico que puede llegar a ser. Es una actividad que me ayuda a conectar más con los niños e incluso a aprender alemán.

Esta experiencia tan positiva también me ha permitido adaptarme mejor a la ciudad y al país. Conocer gente nueva ha sido muy fácil y enriquecedor, especialmente porque muchas de las personas que he conocido llevan bastante tiempo viviendo aquí, y algunas incluso fueron voluntarias en el pasado.

Escuchar sus consejos y recomendaciones me ha abierto un montón de posibilidades para descubrir esta nueva ciudad: rutas de senderismo, cafeterías, clubes, festivales, música nueva, aficiones, sitios donde comer y lugares que visitar. Hay muchísimas cosas por hacer!

Por eso, mi principal objetivo para los próximos meses es seguir escuchando a la ciudad y todas sus voces. Sé que intentan guiarme, así que haré todo lo posible por recibirlas de la misma manera que ellas me han recibido a mí. Y, con un poco de suerte, también me contarán cómo aprender alemán fácilmente!

Zoel Isla Pérez

Voluntario del Cuerpo Europeo de Solidaridad en Austria