Training of Trainers en la Haya, Holanda

Después de un mes de la vuelta es momento de mirar atrás para revivir lo que fue una experiencia genial, el curso de formación para formadores organizado por la red UNOY, al cual participé gracias a la Fundación Catalunya Voluntaria (FCV).

El curso, enfocado para jóvenes formadores de procedencias tan diversas como Macedonia, Francia, Irlanda, Inglaterra, India, Bosnia y Herzegovina, Brasil, Finlandia, Holanda, Siria, Georgia, Bélgica, … fue un fenómeno extraordinario para el compartir de experiencias en el ámbito de la Educación para la Paz y la transformación de conflictos, y con la temática de fondo del cambio de discurso (Transforming narratives).

Previamente a la semana que vivimos en la Haya -Contexto idóneo para tratar temas de Paz- participamos en una formación online que nos fue situando en los conceptos básicos y ya empezamos a trabajar por equipos en diferentes actividades a través de 5 módulos teóricos.

Una vez todos reunidos en Holanda y después de las debidas presentaciones, tuvimos que situarnos todos en la misma página en términos de paz / conflicto / violencia, etc. Viniendo todos de ámbitos diversos y contextos alejados, así como diferente experiencia en el uso de herramientas de educación no formal fue interesante ver el punto de vista que todo el mundo aportó.

A través de los 7 días de curso pudimos profundizar en la resolución 2250 del Consejo de Seguridad de la ONU, por lo que la red internacional de asociaciones que trabajan para la paz UNOY había diseñado este curso, haciéndonos a todos más conocedores del marco legal en el que podemos caber como constructores de paz. Hablamos de técnicas de formación compartiendo las que cada uno aplicábamos a nuestras organizaciones, de valores, de estereotipos, de dificultades a la hora de facilitar grupos, de tool-kits, y de mil cosas más.

El curso también nos dio la oportunidad de poner en práctica todo lo que queríamos compartir con los compañeros; organizando una micro-formación para nosotros mismos (laboratory practice) enfocada en el uso de las narrativas o historias personales en la transformación de conflictos, así como el acercamiento entre organizaciones. Aparte del hecho de poder liderar todas alguna sesión, el feedback de los otros participantes pienso que fue clave para una mejora a la hora de ser formadora.

Todos estos procesos fueron guiados y tutelados por dos formadores jóvenes con mucha experiencia que nos cuidaron emocionalmente durante todo el proyecto, así como los miembros de UNOY, tanto como coordinación y logística como la toma de notas para la recopilación de contenido. Pienso que su profesionalidad fue clave para el éxito del curso.

Y por último, queda el ‘y ahora, qué?’. Pues ahora toca seguir trabajando con la ventaja de tener dos oportunidades preciosas: poder trabajar en red con organizaciones de todo el mundo lideradas por los que se convirtieron en amigos (en ámbitos tan amplios como gestión de conflictos armados, investigación de procesos de paz, acompañamiento a refugiadas, trabajo para el empoderamiento de mujeres, y otros) y la obligación de hacer algo práctico de lo que trabajamos. Esto se materializa en una formación que cada uno de los participantes debemos realizar en nuestro entorno, con cualquier formato y de contenido flexible, con el fin de convertirnos verdaderamente en altavoces del trabajo que se hace en todo el mundo.

Porque para mí este curso ha sido una transformación que quiero aplicar a mi entorno, haciendo eco del trabajo que hacen miles de jóvenes para cambiar el mundo cada día desde sus realidades. Por eso seguiremos trabajando, porque -como oí hace mucho tiempo decirlo- lo hacemos porque sabemos que un mundo nuevo no es sólo posible sino que ya existe.

Neus Rosell