SVE en Pippola, Finlandia

El SVE en Pippola, Finlandia, ha sido una experiencia, a nivel general, bastante buena porque he aprendido muchísimo y no únicamente conocimiento sobre la lengua del país o su cultura sino también aspectos más reflexivos sobre mí misma.

Piippola es un pueblo muy pequeño, sin demasiado que hacer y en ocasiones bastante desesperante, pero su población me ha recibido con una sonrisa y con muchas ganas de aprender aspectos de mi cultura.

Debo decir que el proyecto finalmente lo he modelado o dado una forma un poco más dinámica con la propuesta de nuevas actividades, ideas y participaciones, ya que en primera instancia, las tareas se centraban un 90% al realizar actividades en una cafetería con poca clientela. Pero eso precisamente es una de las cosas que me ha gustado: innovar y adaptarme, así como hacer que la gente local se adaptara a nuevas propuestas.

Pamela.