SVE en Barcelona a los 30 años

Cuando vives en un pueblo pequeño, debes lidiar con los estereotipos y la opinión antigua sobre quién es joven y quién no, qué hay que hacer y qué no, qué es bueno y qué no. Rodeado por ese tipo de pensamientos, he pasado mucho tiempo tratando de lidiar conmigo mismo y encontrar mi camino. No me arrepiento de haber dejado la casa de mi familia tarde, con 27 años, porque aproveché ese tiempo para descubrir quién soy y qué me da energía positiva cuando trabajo.

Decidí que iría por el camino más difícil. Camino de pasión, aficiones e ideas. ¿Pero qué me dio la señal de saber lo que quiero hacer? Probé muchas cosas, diferentes trabajos y trabajé como freelance. De todas las oportunidades tuve un aprendizaje.

Soy Marcin, de Polonia. En pocas palabras, os contaré mi historia, cómo llegué aquí para realizar mi proyecto de SVE a largo de 12 meses en la Fundació Catalunya Voluntària, en Barcelona.

Antes de participar en el SVE y desde 2004, he intentado: trabajar en Sawmill como jardinero, trabajar en un supermercado vendiendo cosas de IT, hice unas prácticas en un centro de cultura local donde, por mi iniciativa, hice talleres para personas mayores sobre informática básica. También trabajé para una televisión online como operador y editor, fui formador de talleres multimedia de la UE, he trabajado en un almacén y como conductor. Hice fotografía y video para una boda. Finalmente, trabajé para una agencia de marketing como diseñador gráfico y web. Todo el tiempo, además, estuve trabajando como freelancer, a la vez que estudiaba durante los fines de semana – viernes, sábado, domingo.

En este viaje de vida tuve la sensación de que amaba algunos de estos trabajos y otros no eran para mí. Esto fue para mí la iluminación de que trabajar con personas es algo que realmente quería hacer. Me estaba dando energía positiva.

Estaba buscando un trabajo en Polonia porque mi situación no era estable una vez más. Pero decidí echar un vistazo a la EVS Data Base. Elegí el tema en el que estaba interesado y obtuve la lista de oportunidades. Descubrí que en Barcelona estaban buscando a una persona polaca. Una vez que entendí las tareas que estaban ofreciendo, decidí enviar mi carta de presentación y mi currículo antes de la fecha límite. Realmente me encantaron las tareas, era algo para mí.

Aproveché la oportunidad para salir una vez más de mi zona de confort y arriesgarme a ir a un nuevo país, una nueva ciudad, sin hablar el idioma local. No tuve tiempo de preocuparme, porque antes de moverme tenía que arreglar las últimas cosas.

De todas maneras mis decisiones del pasado, las buenas y las terribles, me llevaron al momento actual en que vivo en Barcelona con una actitud abierta a todo.

En el primer momento que salí del metro tuve la curiosa sensación de pertenecer a esta ciudad. Quiero quedarme aquí después de mi proyecto de SVE y quiero aprender nuevos idiomas. Pero en pocos momentos me di cuenta de que no estaba preparado para ese shock. Como Barcelona está en la región de Cataluña, aquí hablan catalán y castellano. Los primeros meses fue difícil aprender por mi cuenta. Ahora puedo entender un poco, decir algo y reconocer rasgos entre los dos idiomas.

A finales de noviembre empezaré mi curso de catalán. Espero ser lo suficientemente inteligente como para aprender 3 idiomas al mismo tiempo, porque todavía necesito mejorar mi inglés.

Como voluntario me lo he tomado como un reto para probarme a mí mismo. Fui persona de apoyo en el Intercambio Juvenil organizado por mi organización de acogida – FCV. Fue una prueba para mí. Después, seguramente supe que estaba en el lugar bueno rodeado de buenas personas. Hice mis tareas realmente bien y realmente disfruté trabajando con personas. En la FCV estoy trabajando en diseño gráfico y diseño de sitios web para promover el voluntariado y proyectos para jóvenes.

En el futuro me gustaría tener mi propia organización que ayudará a los jóvenes con situaciones difíciles. Desde que estoy aquí, he podido hablar con algunos miembros de la fundación y sé que este no es un camino fácil, pero si estás loco, obstinado y lo suficientemente valiente, puedes cambiar el mundo. Esta frase creo que encaja perfectamente: «Poco a poco y buena letra».

Otra frase que me encanta  y que comencé a trabajar en el proyecto con este nombre es: «No passa res», ¡pronto tendrás más noticias sobre esto!

Para mi es la primera vez que vivo fuera de mi país. Solo lamento no haber conocido estas oportunidades cuando era más joven. Tal vez llegue tarde, pero seguro que ahora ayudaré a las organizaciones a informar y promover oportunidades para los jóvenes voluntarios en la UE.

También asistí a la formación a la llegada, donde he conocido muchas personas que decidieron hacer un SVE a mi edad y se han encontrado con una situación similar, pero escribiré sobre eso pronto.

Marcin