Proyecto en Malta

Hola, somos unas alumnas que estamos cursando el segundo año del grado superior de integración social. Nuestro centro educativo (CECAC) juntamente con Catalunya Voluntaria , nos propusieron hacer un proyecto de erasmus en Malta. 

Sin pensarlo, aceptamos ya que lo veíamos como una gran oportunidad para nosotras.

Cuando llegamos a Malta, teníamos miedo por la barrera lingüística, ya que tenemos un nivel muy básico de inglés. Desde el primer momento nos acogieron sin juzgarnos , tanto como los otros participantes como los mentores. Aunque al principio no supiéramos muy bien de qué iba el proyecto, una vez finalizado nos hemos dado cuenta que nos puede servir para el día de mañana en nuestro ámbito laboral. Ya que, el proyecto se resumen en aprender a poder crear tu propio proyecto, a partir de las herramientas que nos han facilitado.

La estructura del proyecto, estaba partida, la primera parte era la teórica (que la aprendíamos a través de actividades) y la parte práctica (que tuvimos que crear nuestro proyecto), a nosotras personalmente esta estructura nos ha gustado mucho.  Entre estas dos partes, tuvimos la oportunidad de hacer una visita cultural a la capital, La Valletta, esto nos fue muy bien para desconectar y crear más vínculo con el resto de participantes.

Lo que más destacamos, es la metodología que han utilizado, ya que no eran clases formales, lo hacen a partir de métodos participativos, diversas dinámicas , sesiones de reflexión…Consideramos que en estos tipos de proyectos no solo se aprende en el aula, sino que fuera de ella también, ya que gracias diversidad de culturas podemos ver otras perspectivas.

Creemos que es muy importante los espacios donde realizamos las actividades y el alojamiento, y nosotras en estos hemos estado muy cómodas. Para nosotras ha sido una oportunidad increíble que nunca olvidaremos, donde hemos conocido a gente maravillosa. Esta experiencia nos ha hecho crecer personalmente, ya que hemos vivido nuevas sensaciones y muy intensas. Si tuviéramos que darle un consejo a alguien que se va próximamente de Erasmus, le diríamos, como nos dijeron a nosotras: dejad la vergüenza en el avión. 

Valoramos mucho esta oportunidad, y gracias a esta increíble experiencia, ¡tenemos claro que habrán muchas más!