My home is your home

Cuando emprendimos el viaje a Sicilia nos preguntamos “¿Cuánto hermosa será la isla?” o, como decía uno de nosotros, “¿Cómo nos recibirá la gente?”. Es cierto que más de uno contaba con cierta base cultural de la isla, unos la pizza, la pasta, o los cannoli, otros las maravillosas playas y, algún que otro, con cierta intranquilidad y nerviosismo, aquel embrollo de la “mafia siciliana”.

ye_my-home-is-your-home-1Aterrizamos en Palermo con ganas de disfrutar al máximo del viaje, que sin duda alguna, iba a marcarnos para el resto de nuestras vidas. La estancia allí, en Gibellina, iba a durar diez días, que en algún que otro momento podían parecer eternos, aunque en otros, la mayoría, impelían el deseo de querer quedarse allí para siempre.

Éramos treinta participantes, unos de Bulgaria, otros de Armenia, de Grecia, de Portugal, de África central, algún que otro de Sudamérica… En definitiva, más de veinte nacionalidades diferentes. Así que imagínense lo mucho que hemos llegado a aprender de los otros países.

En el intercambio se han contado desde historias emocionantes hasta escalofriantes realidades de las que han formado parte algunos de los participantes. Imagínense ustedes a una joven de doce años escaparse de casa porque la convención social la obligaba a casarse con un hombre mucho más mayor que ella, un hombre de unos treinta años. ye_my-home-is-your-home-3Ella huyó del lúgubre rol que se les asigna a las niñas en dicho lugar, que se suma a la miseria, la inseguridad, la violencia y los incesantes conflictos de los que ella y tantos otros necesitaban escapar. Pudimos llegar a hacernos una idea de lo que habían llegado a vivir estos jóvenes, que tenían nuestra misma edad. Pero por mucho que lo intentamos cuesta mucho llegar a imaginarse una realidad tan diferente a la de la mayoría de nosotros, afortunados.

Este proyecto nos ha permitido conocer la historia de los inmigrantes, las dificultades que se encuentran en el país receptor, las políticas migratorias de la UE, las posibles soluciones a los fenómenos migratorios… Nos ha concienciado sobre la necesidad de exigir a nuestros políticos medidas eficientes para la ayuda inmediata, la redistribución de los migrantes en Europa y la regularización de su situación. Además, hemos visto cómo podemos nosotros contribuir a su integración, entre otras muchas cosas.

ye_my-home-is-your-home-4Más allá del lado formal y educativo del proyecto y de los disgustos que se ha llevado alguno de nosotros al oír la realidad por las que pasan los inmigrantes o refugiados que estaban allí con nosotros, también cabe destacar los momentos de alegría, de baile, de juegos, de incesantes y profundas charlas y noches sin dormir porque queríamos, como hemos dicho anteriormente, disfrutar y gozar al máximo con los nuevos amigos que parecían amigos de toda la vida. Allí no importaba de dónde éramos ni a qué clase social pertenecíamos: ciertamente era el reflejo de la pluralidad, la diversidad, la tolerancia, el respeto, la mutua ayuda y la felicidad que queremos para Europa y el mundo.

Said y Sara