Para mí mismo ha sido un “TLN local”: he tenido que adquirir competencias que no disponia:

Tener la oportunidad de ser mentor en un proyecto como el TLN es una experiencia que, no sólo es enriquecedora para los participantes, sino también por el propio equipo que asegura el buen funcionamiento de las diferentes etapas del proyecto.

Hemos tenido la oportunidad de observar todos los cambios que los y las participantes han desarrollado a lo largo de estos 7 meses, desde la primera fase de preparación hasta la inserción laboral y otros itinerarios de todas.

Durante estos 7 meses nos hemos encontrado con muchas adversidades, con mucho trabajo y muchas horas de charlar sólo del proyecto, y es que, cuando realmente te gusta lo que haces y quieres que todo vaya perfecto, se necesita una buena preparación y una buena predisposición de trabajo.

Desde el momento en que el o la participante es seleccionado hasta el último día es siempre un constante cambio para todos y todas; aprendes de los jóvenes como también aprendes del equipo y por supuesto, los y las jóvenes aprenden de ti.

Cuando eres mentor, los y las participantes te cuentan todos sus miedos, sus inquietudes y tu eres el encargado de estar atendiendo a todos sus miedos y convertirlos en un refuerzo positivo, animándoles a seguir y haciéndoles comprender que esta oportunidad es única para todas ellas y que seguro que sacarán provecho de la experiencia.

Para mí mismo ha sido un “TLN local”: he tenido que mejorar competencias que no tenía, como la de hablar en público, o perder la timidez en ciertas ocasiones. Yo mismo he tenido que cambiar en muchos aspectos, así que, en parte, he sabido ponerme en los zapatos de los y las jóvenes.

Pero si me tengo que quedar con un aspecto positivo, es con la ilusión que tienen tanto en el momento de ser seleccionados como la de salir de su zona de confort, la ilusión por hacer lo que les gusta y la superación personal de cada uno de ellos.

Cada uno tiene su historia y los mentores y las mentoras tenemos la oportunidad de adentrarnos en sus historias y aprender de ellas.

Gracias, Fundació Catalunya Voluntària, por la oportunidad de dejarme pertenecer a un equipo en constante cambio, que permite a los y las jóvenes vivir una gran oportunidad que seguro que será un antes y un después en sus vidas, y sobre todo por haberme hecho cambiar y haber podido realizar de alguna manera mi “TLN local”.

Pero todo sigue, y ahora volveré a ser mentor del grupo de Portugal del TLN 2019-2020 con nuevos jóvenes, nuevas emociones, nuevas ilusiones, pero sobre todo con nuevos aprendizajes.

Marc Orozco