LET IT BE 4

El día 12 de septiembre la Alba y la Erola volabamos dirección Hungría, un país desconocido para nosotras hasta entonces, donde participamos en el Training Course LET IT BE 4, organizado por la entidad EGYÜTTHATÓ. Formación con el objetivo de ayudar a desarrollar competencias sociales y personales, presentar nuevos métodos, aprender las unas de las otras y promover una autorreflexión crítica. También presentaros y tuvimos la oportunidad de conocer de primera mano el método peer group supervision, para personas que trabajan con y para personas. Además evidenciar la importancia del autoconocimiento y la auto reflexión personal en el dia a dia de las personas que trabajan en el ámbito de la educación no formal, para mejorar la calidad del trabajo de trabajadores de juventud y proyectos juveniles a través del desarrollo de competencias sociales y profesionales en el ámbito de la juventud.

El proyecto tuvo lugar en Gànt, en un municipio donde habían cuatro casas contadas, en medio de la nada con una gran variedad de espacios naturales muy diferentes entre sí que dieron pie en adentrarse dentro del entorno ya que de alguna manera te entraban ganas de ir a explorar. El alojamiento que nos acogió con un nombre imposible de pronunciar para nosotras (como la mayoría de nombres de ciudades y pueblos del país), nos dio una cálida bienvenida y enseguida nos sentimos como en casa. Convivimos y compartimos experiencias increíbles con personas de Polonia, Portugal, Italia, Rumania, Países Bajos, Hungría y de la República del Norte de Macedonia.

Todo y estar haciendo actividades la mayor parte del dia tambien teniamos espacios para compartir libremente con el resto de personas del proyecto o/y con nosotras mismas, hecho que valoramos muy positivamente, ya que todas las actividades todo y ser basadas en el juego, rol playings, simulaciones y reflexiones individuales y conjuntas, que removian emociones y nos hacian plantear temas que requerian tiempo para asimilar disfrutamos de ese tiempo que nos daba la oportunidad de poder gestionarlo correctamente.

No todas las personas participantes eran profesionales en activo en el ámbito de la juventud, fuimos un grupo muy diverso, todo un reto adaptar todas las actividades para que generasen interés e impacto en todos, pero desde nuestro punto de vista lo consiguieron, podemos asegurar que nadie se fue indiferente. Al final de cada día teníamos un grupo donde hacíamos una reflexión diaria que agradecemos mucho ya que era un espacio seguro donde podias compartir como te habías sentido y realmente sentías el apoyo de tus compañeros.

Además en el horario había espacios donde las mismas participantes podíamos proponer talleres y ejecutarlos, para poner a prueba nuestras habilidades en un espacio seguro seguido de una evaluación constructiva de grupo. Una de nosotras se animó a hacer uno sobre feminismo con una chica de Portugal y otra de Polonia, el proceso fue muy intenso e interesante.

No es nada fácil para nosotras todo lo que vivimos en un artículo, ya que a sido una experiencia muy intensa que nos ha hecho reflexionar y aprender mucho tanto en el ámbito profesional como personal, cada momento ha sido importante y nos llevamos una experiencia muy bien vivida que siempre recordaremos porque los contenidos aprendidos los utilizaremos en nuestra vida.

Una vez acabado el proyecto pasamos un par de días en Budapest, tuvimos la ocasión de pasear por los rincones más bonitos de la ciudad, descubriendo los grandes edificios, parques con fuentes que se sincronizaban con música y barrios muy auténticos entre otras maravillas. Nos costó muchísimo despedirnos de las personas con las que compartimos la experiencia porque creamos un vínculo muy bonito entre todos. Y porque queremos y porque podemos ya tenemos viajes programados para volver, reencontrarnos con algunas de las compañeras de experiencia.

Equipo FCV,
Alba Lucia Quintans i Erola Giramé