HACIA UN PROGRAMA DE SERVICIO CÍVICO

El pasado 21 de junio la Fundació Catalunya Voluntaria fue invitada a participar en la conferencia ‘Hacia un Servicio Cívico Europeo en España: el compromiso nacional y europeo de jóvenes españoles’ en Madrid,, iniciativa dedicada a promover la creación de un programa de Servicio Cívico de dimensión estatal protagonizado por jóvenes.

El programa crearía nuevas oportunidades de servicio a la comunidad, con todos los impactos positivos que ello supone, en cuanto a la ayuda a personas en situación vulnerable o bien el aprovechamiento de las capacidades, ideas y energías de muchísimas personas (jóvenes y adultas) que querrían hacer un servicio a la comunidad.

Después de escuchar las presentaciones de los responsables de los programas de Servicio Cívico de Francia, Portugal, Malta e Italia (estas dos últimas en línea) y de aprender acerca de las experiencias de jóvenes participantes en programas de servicio cívico y similares (como CES), en la 3ª mesa de debate, la FCV compartió impresiones con la Asociación Arrabal (Málaga), la Coordinadora infantil juvenil de Vallecas y el Consejo de la Juventud de España.

Lluc Martí dedicó sus 10 minutos a intentar responder la pregunta: ‘¿por qué motivo las personas jóvenes de Francia, Italia, Alemania, Austria, Reino Unido, etc. tienen la posibilidad de participar en programas de servicio cívico y, en cambio, las personas jóvenes que viven en Cataluña o en España no?, como manera para remarcar las evidencias que existen sobre los beneficios sociales, humanos y económicos de estos programas allá donde tienen lugar (en la mayoría de países europeos, insistimos) y, por otro, llamar la atención sobre la responsabilidad que tienen las autoridades públicas y  la sociedad civil organizada por la  inexistencia de programas de servicio cívico (ni en el ámbito estatal ni autonómico), haciendo sugerencias para superar resistencias como, por ejemplo , distinguir muy claramente entre voluntariado y servicio cívico.

La FCV apuesta por la creación de programas de servicio cívico, porque ello tendría un impacto muy positivo en los grupos destinatarios de los servicios, en las personas participantes, en las entidades colaboradoras y, de forma indirecta, en el conjunto de la población, al crear nuevas actividades y servicios que darían respuesta a necesidades urgentes, como son el cuidado y protección del medio ambiente, el acompañamiento de personas vulnerables, solas o con dificultades para su participación social.

Participar en esta conferencia, que contó con la representación de la Comisión Europea en Madrid, el Ayuntamiento de Madrid y las embajadas de Francia y de la República Checa, nos da la esperanza de no ser el último lugar de Europa donde las personas tengan la posibilidad de participar en programas de servicio cívico.

PD1: A pesar de sumarnos a la propuesta francesa, las propuestas de la FCV son distintas: apostamos, en primer lugar, por crear un programa dentro de Cataluña, enfocado en la cohesión social y territorial, las competencias digitales, la resiliencia y el cuidado del territorio,. Dicho programa, abierto a todo el mundo, debería priorizar la participación de personas jóvenes en situación o riesgo de exclusión social y pobreza. En segundo lugar, la propuesta de la FCV es crear un programa transfronterizo en asociación con Portugal, con, idealmente, la participación de todos los gobiernos locales, regionales y estatales, con el objetivo de llevar a cabo servicios cívicos con unos objetivos similares de cohesión, formación e inclusión, pero abierto a la participación de un mayor número de personas y, lo que consideramos tendría un gran valor añadido, enfocado en el aprendizaje intercultural, el multilingüismo y la diversidad cultural.

PD2: La FCV presentó una propuesta a la Comisión Europea para promover un programa piloto de Servicio Cívico en Cataluña, después de ser durante 5 años entidad de acogida del programa ‘Año de Voluntariado Social’ del gobierno de Alemania y después de formar parte de un programa piloto europeo (‘Amicus’) de investigación, que nos permitió conocer los programas de servicio cívico de Francia, Italia, Estonia y Polonia, así como las iniciativas realizadas en Cataluña en los tiempos de la prestación social sustitoria.