ElecTRICITY

La primera palabra que me viene a la mente cuando pienso en Polonia es la ciudad portuaria de este fantástico país: la Triple Ciudad (Tricity en inglés o Trójmiasto en polaco). Durante el 2015 y hasta el 2016, tuve la fantástica oportunidad de residir en una población no muy lejos de ésta, y desde entonces me ha quedado un espléndido recuerdo de esta ciudad y de su sociedad en general.

El pasado mes de octubre, como por arte de magia, se presentó ante mí, la ocasión de poder visitar de nuevo Polonia, pero en este caso el sur, cerca de Wroclaw, en Polanica Zdrój, en la Baja Silesia, y desde el principio, y sin pensarlo ni un momento, acepté con ilusión porque, como siempre digo, me cuesta más bajar a hacer la compra que comprar un billete de avión para visitar Polonia.

Esta vez, sin embargo, mi aventura en Polonia se basaría en el hecho de poder asistir a un Training Course (Formación Erasmus+) durante una semana en el mes de noviembre sobre Primeros Auxilios y cómo llevar una situación de riesgo como ésta con calma y coherencia. La formación fue llevada a cabo en inglés por profesionales del ámbito y por personas amantes de su profesión.

La experiencia fue fantástica, increíble, emotiva y amena de principio a fin. Creo que la única palabra que puedo encontrar para definir esta mágica y segunda experiencia es ‘elecTricity’, porque me recuerda a las emociones y los sentimientos vividos en su momento, y porque la electricidad me ayuda de alguna manera a expresar cómo fue este Training course.

 LUZ, CALOR Y MOVIMIENTO

 Es cierto que la electricidad genera luz, y no podría estar más de acuerdo porque esta formación fue para mí como la luz que esperaba, llena de nuevas oportunidades y de nuevas maneras de entender, de aprender y también de conocer. Su luz, consiguió de hecho iluminar la etapa algo opaca que estaba viviendo.

Calor, porque la unión del grupo que integró esta formación estaba compuesta por personas cálidas provenientes de quince países de toda Europa. Entre todos y todas las participantes nos dimos la calidez para que necesitábamos para hacer frente a la nieve y a las bajas temperaturas que pudimos vivir durante toda esa semana. Y, por último, más calor, porque la sociedad polaca, aparentemente es fría, pero una vez se conoce es cálida como el sol.

Movimiento, porque no paramos de hacer diferentes actividades durante todo el día, y de compartir anécdotas, puntos de vista, opiniones e ilusiones como si fuéramos niños. Movimiento, como la vida misma, que no se detiene, como el viento de invierno, y como los días, que pasaron volando como las tormentas de nieve

CARGA ELÉCTRICA, CORRIENTE ELÉCTRICA, POTENCIAL ELÉCTRICO Y MAGNETISMO

Carga eléctrica era lo que llevábamos todos, para poder dar lo máximo de nosotros, para poder exprimir todos los ámbitos para aprender, y porque la carga eléctrica no tiene límites.

Corriente eléctrica, porque trabajábamos y aprendíamos a esta velocidad, sin perder la ilusión y las ganas. Campo eléctrico, porque tocamos diferentes campos de una misma materia, y porque conseguimos que no se acabara.

Potencial eléctrico, porque cada uno de nosotros tenemos un potencial diferente y cada uno potenció sus cualidades y aportó sin miedo todo lo que podía dar, de manera que recibimos también, con la misma fuerza, nuevos conocimientos.

Y, por último, magnetismo, porque es la fuerza que nos unió a todos nosotros como grupo, y sacó fuera todas las ganas de aprender que teníamos. Magnetismo, porque éramos o todos o ninguno, y porque, si fallaba uno, fallábamos todos. Magnetismo, como el que desprende la sociedad polaca, te atrapa y no te deja indiferente, ni hoy, ni mañana.

Marcel – Participante en una Formación Erasmus+